Estos días están empezando a llegarnos
rumores sobre una posible actualización del Kindle, el dispositivo portátil de
Amazon pensado para leer libros electrónicos que se puso a la venta a finales de 2007.

El Kindle no era el primer aparato de este tipo, ya existían varias opciones similares, pero en general se trataba de inventos japoneses que no estaban disponibles en Europa ni en EE.UU. Lo cierto es que el marketing que dedicó Amazon al Kindle logró colocarlo en una posición privilegiada, ofreciendo el primer producto de estas características con un éxito comercial amplio, junto al
Reader de
Sony.
Aunque siempre he pensado que un dispositivo portátil de este tipo puede resultar muy atractivo para los amantes de la literatura, lo cierto es que no se trata de productos precisamente baratos. El Kindle se vende por 359$, y cada libro sale por unos 10$. El rival de Sony se ofrece en varios modelos diferentes, desde 300$, mientras que se pueden comprar libros a partir de unos 6$. No obstante, ninguno de estos dos productos está a la venta en España, así que si te interesan tendrás que adquirirlos online, y es poco probable que consigas libros en castellano.
Suponiendo que te interese y que no tengas problemas para leer en inglés, hay otro tema que hay que considerar: la compatibilidad de archivos. El Kindle funciona con un formato de archivos propio, si quieres abrir un documento en uno de los formatos de texto más habituales, como PDF o Word, tendrás que enviarlo a la página web de Amazon, donde se ofrece un servicio de conversión. Por el contrario, el Reader Digital Book de Sony sí acepta documentos PDF, DOC, RTF y TXT.